El fenómeno de la atribución

Hoy el post va más de reflexión que de información. Es algo a lo que llevo dándole vueltas algún tiempo, pero hoy, me apetecía escribir sobre ello. Se trata de la llamada "Teoría de la atribución".

Sintetizando mucho, la teoría de la atribución, formulada en primer lugar por Heider y encuadrada en la Psicología Social establece que el ser humano cree que puede explicar cualquier cosa, cualquier evento que le suceda a él, al prójimo o a la sociedad en su conjunto es explicado buscando causas (atribución causal) y responsbilidades.

Dentro de esta búsqueda explicaciones, es importante saber que la responsabilidad o causa del acontecimiento puede deberse a dos tipos:

- Factores externos: son ajenos al sujeto, incontrolables y liberan de la responsabilidad al mismo. Cuando la causa de un acontecimiento se atribuye a este tipo de factores se habla de "atribución externa".

- Factores internos:  Son características internas del sujeto, más o menos estables, y establecen la responsabilidad del mismo sobre el acontecimiento de referencia. Se habla de "atribución interna" cuando se presume que estos factores han causado el acontecimiento.

Evidentemente, los factores pueden ser positivos y negativos. Es importante asimismo tener claro que la atribución interna de los acontecimientos negativos es un rasgo muy característico del racismo, por ejemplo. Así, el racista atribuye los fracasos de por ejemplo, un negro, a que pertenece a una raza menos hábil (atribución interna de los eventos negativos) mientras que los éxitos de esa misma persona negra son debidos, según el racista, a la ayuda del gobierno o de otra persona (atribución externa de los eventos positivos).

Tres cuartos de lo mismo sucede con la xenofobia. El xenófobo, tiene tendencia a atribuir la situación de pobreza y exclusión de un inmigrante a su incapacidad para trabajar, adaptarse o crear riqueza, mientras que los éxitos de éstos son atribuidos a las subvenciones o ayudas que reciben. Lo contrario ocurre con él mismo o su grupo de referencia, cuyos éxitos se deben a su propia capacidad, y los fracasos a causas externas, como por ejemplo, la inmigración.

Toda esta larga intriducción viene a cuento de un hecho que no por común no presenta similitudes con los anteriores. Existen actualmente dos grandes grupos muy diferenciados en lo que a atribución causal se refiere: Hombres y mujeres.

Y esto, pese a quien pese, es una puñetera realidad. En nuestra sociedad actual existe una tendencia bien diferenciada a atribuir los éxitos o fracasos a causas externas o internas según se trate de hombres o mujeres. A saber:

- En las mujeres, los éxitos son atribuidos a factores internos (capacidades) y los fracasos a factores externos (discriminación).

- En los hombres, los éxitos son atribuidos a factores externos (sociedad patriarcal facilitadora) mientras que los fracasos son atribuidos a factores internos (incompetencia).

Siguiendo con el razonamiento anterior, si ante el racismo se da este tipo de comportamiento y el racismo es negativo, y en la xenofobia se da este tipo de comportamiento y tambien es la xenofobia es negativa, ¿que podemos pensar del movimiento feminista radical que enuncia estas atribuciones para el sexo masculino? pues no se ustedes , pero yo lo tengo claro: que es de la misma calaña. EL racismo y la xenofobia son tan reprobables como la androfobia que practican asociaciones como Themis o La Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas.

Pero lo más descojonante de todo no es esto, lo mejor es que la izquierda española, tan polítitcamente correcta como dice ser, acoge en su seno movimientos tan ferozmente segregacionistas como los de las organizaciones de ultraderecha. Mientras que estas organizaciones se caracterizan por unirse a través de un odio visceral y una necesidad de machacar al extranjero aberrante, lo que parece unir a estas asociaciones feministas y al PSOE tambien asemeja ser el acuerdo por machacar, cuanto más mejor, la figura del varón. Y todo ello enarbolando la bandera de la igualdad, para más pitorreo.

Y luego quieren enseñar "ciudadanía" en los colegios. Ciudadanía orwelliana, imagino.

 Saludos.