Dogmas laicos

Dogma: Proposición que se asienta por firme y cierta y como principio innegable de una ciencia. (DRAE).

De un tiempo a esta parte ha saltado a la actualidad la necesidad de volver laica hasta el extremo la esfera de la educación, sea secundaria o superior, ante el hecho de que viene dada por un estado laico y aconfesional.

 Aunque podría aducirse aquí que no es el Estado, sino los ciudadanos, quienes proporcionan (por cuanto pagan) la educación, y que estos ni son laicos ni son acofensionales en gran medida, no es ése el objetivo de este post.

 Mas bien me gustaría desarrollar una idea que tomo prestada de David Horowitz a través de un interesante artículo llamado "Feminismo: un creacionismo laico" que ha caido en mis fauces.

 Y es que, como establece ese artículo, el laicismo también presenta dogmas incontestables, auténticos actos de fe que son tomados por realidades incontestables resistan o no u mínimo análisis empírico. Estos dogmas, por otra parte, se van a poder transmitir ya con libertad y eficacia por el colectivo de profesores a través de la asignatura "Educación para la ciudadanía" que, merced a sus contenidos en temas de "ideología de género", viene a sustituir una religión por otra. Y sino atentos: (Nota cuando hablamos de "feminismo" nos estaremos refiriendo al feminismo radical, y al hablar de "religión" a la religión católica).

 Existe para el feminismo de género, al igual que para la religión una encarnación del mal absoluto. Un diablo. un ente vil, inaprensible, ladino y artero que intenta conculcar el mal a los seres humanos. Este ente es el patriarcado. El patriarcado es un ente incorpóreo que, al igual que el diablo, es responsable de todas las calamidades del mundo. Desde el hambre en África hasta los asesinatos de ciudad Juárez, pasando por cualquier discusión en pareja en el mundo occidental, son responsabilidad de este ente maligno y extremadamente inteligente cuya única finalidad es defenestrar al ser humano y levarlo a la perdición y la calamidad.

 Frente a esta quintesencia maligna se alza como un faro de luz el Dios - feminismo radical. Este ente bondadoso es la verdad suprema, el camino de la virtud, dispuesto a elevar al hombre hacia nuevos estados de felicidad y armonía a través del seguimiento de sus preceptos. Y vaya preceptos. Sus rwevelacions son siempre incontestables y deben tenerse por ciertas sin ponerlas en duda. Poco importa que éstas puedan ser en ocasiones erráticas, o incluso directamente opuestas, puesto que la misma fuente, el Dios-feminismo, las legitima y establece su veracidad.

Enmedio de ambos se encuentran los seres humanos, imperfectos, las criaturas perdidas que vagan en busca de redención, que albergan en sus corazones tanto la posibilidad de elevarse como la de caer en las garras del diablo-patriarcado. Para el feminismo, los seres humanos son los varones. Perdidos e imperfectos, los varones albergan en su interior la potencialidad del mal, pero también la del bien si se unen a la religión feminista. Si siguen los preceptos, si renuncian a la imperfección de su masculinidad, si se arrepienten e inculpan,e inician un camino de obediencia ciega y servicio al Dios-feminista, los varones pueden elevarse y acercarse al bien.

Por otra parte además el Dios-feminismo no esta solo, sino que cuenta con una hueste celestial de serafines cuya función es traer luz a este mundo de tinieblas y guiar a los varones-humanos al paraíso de la virtud. Estos ángeles del Dios son las mujeres. Construidas por el mismo Dios, los ángeles-mujeres son seres de luz incapaces de hacer el mal o de dejarse tentar por el maligno patriarcado. Más perfectas como son que los humanos-varones, las mujeres-angeles guiarán a los primeros al reino de los cielos siempre que éstos acepten sus dogmas y preceptos y acaten, como niños desorientados que son, quién está en posesión de la verdad.

 Pese a toda esta ayuda, la imperfección del humano-varón pesa mucho, y puede empujarle en ocasiones a apartarse del camino. Y aunque el Dios-feminismo es un dios de bondad, también, como buena deidad, puede ser extremadamente colérico. LA duda y la contestación no es tolerada por el Dios-feminismo, que castiga con el aislamiento y el ridículo a todo aquel humano-varón que, a modo de hereje, se atreva a elevarse frente a los dogmas feministas a través de la fe.

Como ven, Dios, el diablo, los angeles y hombres santos y los imperfectos humanos no abandonan nuestras aulas. Y ciertamente que este artículo tiene un ánimo más bien irónico, pero no me negarán que da que pensar. ¿No?